Coordinación de parentalidad

Necesidad de los niños

La Coordinación de Parentalidad es un proceso alternativo de resolución de conflictos entre padres en proceso de divorcio, pero cuyo eje es la necesidad de los niños. La intervención incluye pautas psicopedagógicas destinadas a los padres, buscando y hallando junto a ellos terceras alternativas para el bien de sus hijos.

Nacida en EEUU

La Coordinación de Parentalidad se inició en EEUU en los años 90s, y a continuación en Canadá, cuando los servicios tradicionales incluyendo la mediación hayan resultado ineficaces debido a la alta conflictividad entre los padres.

El Coordinador parental

La figura de Coordinador parental va más allá que la mera mediación, pues su intervención puede implicar tomar decisiones en nombre de los padres, y en beneficio de los menores, mientras apoya el aprendizaje de los progenitores en asumir sus responsabilidades. En Cataluña, esta figura se está introduciendo y se está regularizando.

Estrategias

Las estrategias generales del Coordinador de parentalidad incluyen concienciar a los padres sobre los efectos dañinos de sus actuaciones sobre sus hijos, establecer límites nuevos, buscar soluciones nuevas para todos, desarrollar una comunicación entre las partes y elaborar un plan de parentalidad más adecuado. En suma, se trata de contribuir a edificar una justicia terapéutica y reparadora.

La intervención del Coordinador de parentalidad puede ser especialmente útil en los casos siguientes:

Alienación: tradicionalmente llamado síndrome de alienación parental SAP, esta manipulación del menor tiene por objetivo alejarlo del otro progenitor sin justificación ninguna excepto su deseo de venganza o enfado propio, y resulta entre otros con el rechazo del niño/a del progenitor descalificado sin ambivalencia ni culpabilidad, produciéndose unas reacciones exageradas y desproporcionadas.

Violencia dentro de la familia: por violencia se incluye no solamente la física sino la psicológica, los acosos, la negligencia emocional, el sobre-control incluyendo el económico, las amenazas, el desprestigio del otro, y hasta a veces llegar al más allá de la perversión, pues se busca la depreciación del otro y la destrucción de su ser, atacando su dignidad.

Trastornos mentales de uno de los padres o de ambos: la mayoría de los trastornos mentales discretos no están diagnosticados y surgen cuando hay un conflicto, enfocando la problemática sobre el conflicto inter-parental cuando hay un problema de fondo sin diagnosticar ni resolver. Suele haber trastornos de personalidad como el trastorno límite, el anti-social, el narcisista, entre otros, que incluyen actuaciones perversas sobre los menores, muchas de ellas inconscientes, pero que afectan con igual intensidad que los actos premeditados.

Otros: desgraciadamente muchos conflictos matrimoniales son patrimoniales y acarrean problemas a los hijos. También existen problemas de adicciones o de consumo tóxico que dificulta una parentalidad adecuada.

Beneficios de la intervención del Coordinador de parentalidad

  • Disminuir la judicialización de los conflictos familiares, implicando una gran economía de los servicios públicos y una enorme protección emocional para las partes.
  • Proteger a los menores de ver a sus padres enfrentados, lo que produce problemas emocionales y fisiológicos, a veces con secuelas irreparables.
  • Disminuir los gastos judiciales para las partes, y a posteriori, los gastos de intervenciones psicológicas con los hijos.

Guideline de las intervenciones

La intervención ofrecida empieza con entrevistas individuales con las partes, que siguen con sesiones en común. Cuando es necesario se entrevista a los hijos. Las intervenciones siguen el GUIDELINE de la Coordinación de Parentalidad del sistema canadiense y americano.

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